Admirado por todos, maltratado por muchos (aprovechemos para denunciarlo por este medio), el legendario intérprete conoce como nadie el escenario del Aula Magna del Instituto Ballester. LLegó, no sabemos bien cuándo, cuentan algunos que entre los trastos escénicos de un grupo de teatro de un colegio alemán que pasó con su gira desde el extranjero. Y quiso quedarse. Enamorado de la Argentina, como Duvall, como Coppola, desde entonces se prestó para cuanta producción o acto conmemorativo se llevara a cabo. Posiblemente por sus especiales aptitudes, o quizá motivado por la poca imaginación de elencos faltos de profesionalismo, a la largo de los años el encasillamiento fue inevitable: siempre lo hicieron hacer de pollo. Pero el tiempo pasa para todos. Se dice que el texto de Arlequino, de 2004, fue especialmente adaptado para incluirlo en una participación especial. Pero ya no fue lo mismo. Había perdido el timing, la mueca siniestra y festiva a la vez del otrora genial comediante. Este año decidió no aceptar la propuesta de La Yunta para integrar el elenco de ¡Araca, el inspector!. En su lugar el público asistió al debut de una gallinita de goma, sanita, flamante. Sólo el tiempo dirá si la joven promesa alcanza al menos a rellenar los zapatos de este digno ahijado de Talía.
|  Una leyenda que nos deja | |
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Las Ranas, de Aristófanes, en octubre |
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 Las Ranas, comedia apenas griega
El sábado 27 de octubre de 2007 estrenaremos Las Ranas, de Aristófanes, en el Aula Magna del Instituto Ballester. Esta comedia fue representada con el nombre de Filómides en el año 406 a.C., y obtuvo el primer premio en las Fiestas Leneas. Frente al vacío aparente en el campo de la tragedia, y tras la muerte de Esqulo y de Sófocles, Dionisos en persona decide bajar a los infiernos y traer consigo a la vida a otro de los grandes trágicos: Eurípides. Lo acompaña Jantias, su esclavo, y juntos parten a pedir consejo al ya anciano Heracles. Nos encontramos ahora en plena etapa de producción y ensayo de esta nueva obra, y esperamos que todos estén ahí para poder disfrutarla con nosostros.
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