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sábado, 05 de julio de 2008
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Carlos Origgi, escenógrafo PDF Imprimir E-Mail
Carlos Origgi junto a Natalia Hasapov
Carlos Origgi junto a Natalia Hasapov

    Nació en Buenos Aires y paralelamente a su carrera universitaria, realiza estudios en Bellas Artes con Celia Adler, prosiguiendo con el arquitecto Gastón Breyer en el campo de la escenografía y el vestuario.
    Para Sine Nomine, fue adaptador, escenógrafo y vestuarista de La fierecilla domada (1981)Antígona  (1982)El Casamiento (1983),  tres de los espectáculos que dirigiera Natalia Hasapov.
    Completaría su formación en Francia, colaborando en diversas puestas en escena europeas de ópera, y en la producción fílmica de Peter Brook La Trágedie de Carmen.  Pasó por la Arena di Verona y el festival de Salzburgo en varias ocasiones. Fue asistente de escenografía y vestuario para la ópera Otello, en el Colón, con règie de Sergio Renán. La lista de sus trabajos es interminable.
    Y fue nuestro escenógrafo. Natalia Hasapov describe su trabajo en La fierecilla... :

    "Su trabajo comenzó a partir del análisis literario del texto dramático original, que derivó en sus primeros diseños escenográficos.
    La música barroca y renacentista italiana contribuyó a unificar el cuadro general de la atmósfera de la época, surgieron entonces los colores, formas y movimientos creados a partir de un minucioso estudio del espacio escénico.
    La escena fue transormándose lentamente a medida que transcurrían los días previos al estreno.
    La exacta combinación de los diferentes matices de "colores italianos" fue visualmente enriquecido: ocres, tierras sienas, amarillos, rojos, se mezclaron en un sin fin de luces y sombras magníficamente utilizados.
Croquis escenografía

     El análisis y elección de la indumentaria de la época unificó al conjunto hasta en los pequeños detalles: maquillaje, tocados, alhajas, capas y sombreros.
     Se manejó al grupo de 20 personas del Pueblo de Padua en los mismos colores italianos seleccionados previamente, mientras los personajes principales de la comedia fueron los portadores de maravillosos contrastes luciendo los matices de azules, rosas, rojos y verdes.
      Se notó un perfecto equilibrio en el espacio escénico durante las escenas que transcurrían en una Plaza de Padua del siglo XVI : el escenógrafo dividió la escena en dos niveles perfectamente independientes y a la vez ligados en la selección de formas y texturas.
       Un nivel o espacio superior, elevado, donde se superponían en diferentes planos y alturas, estructuras arquitectónicas italianas de la época, que marcaban con sus arcos de medio punto, techos, cúpulas y casas un muy buen estudio de formas utilizando solamente curvas y rectas. El color tierra - siena natural seleccionado para estas estructuras y el manejo de proyecciones de color sobre ellas en determinados momentos de la pieza, fue el unificador con el nivel o espacio inferior de la planta escénica donde encontrábamos en 3 áreas bien definidas los puestos del mercado de la plaza pública, armados con madera natural. De acuerdo a la planta escénica se diseñó el área de movimientos donde los gestos y posturas de los personajes tomaron la importancia necesaria en cada escena.
La fierecilla

       Ante el asombro de los espectadores, esa armónica plaza pública se transformó en una amplia Sala de Palacio Italiano Renacentista con sus brocatos, tapices y sillones, cuidando en este caso la selección de colores empleados en el vestuario de los intérpretes y su nuevo espacio escénico.
       Por último, la escena más hermosa de la puesta, fue cuando el telón se abrió en el segundo acto y de la oscuridad casi total, lentamente comenzaron las formas a tomar color con el cuidadoso manejo de luces y proyecciones, transmitiendo al público el sentimiento romántico de la escena: la noche de bodas de la fierecilla.
       Dividida en dos sectores equilibrados, por un lado la alcoba con su importante cama en rojos, violetas y azules. Por otro, el comedor con la mesa servida para la cena de bodas. Tres músicos tocando sus laúdes dieron los primeros movimientos de unificación a los dos ambientes.
        También hay que destacar la selección musical de la época que acompañó con sus notas esta inolvidable puesta en escena."
 
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